Crónicas de Conciertos y Festivales·Música

Crónica del concierto de Enric Montefusco en el Teatro Lara. Madrid, 16 febrero 2017

enric-montefusco-teatro-lara-madrid-febrero-2017

Hacía mucho tiempo que no esperábamos un concierto con tantas ganas como el primero de Montefusco en solitario. Desde la llorada disolución de Standstill (¡cuánto os echamos de menos!) necesitábamos noticias de nuevos proyectos de los miembros de la banda. Con Piti Elvira en los resucitados It´s not not, Victor Valiente en Mi Capitán y Sidonie, Ricky Falkner como siempre en mil y un proyectos y Ricky Lavado en Nudozurdo, todavía teníamos que “colocar” a Enric.

En octubre del año pasado se publicaba Meridiana, su primer disco en solitario, y nos llevábamos una de las alegrías del año. Era tan bueno como cabía esperar con su trayectoria anterior, de hecho obtuvo el primer puesto en varias listas (y también en la nuestra) de Lo mejor del año” y ya sólo quedaba poderlo ver en directo, ahí donde él y los Standstill se crecían.

A las 22:45 salía el Montefusco más comunicativo que habíamos visto hasta la fecha. Presentó las canciones, a la banda, bromeó con el público, se enzarzó con el técnico de luces para que pusiera un ambiente más íntimo y en definitiva se mostró abiertamente sin pudor. Está claro que quiere llegar al público, hacerles llegar sus canciones y que está muy ilusionado con el nuevo proyecto.

A la hora de empezar eligió hacerlo por el final. El principio de Adiós (hábil mezcla de ambiente festivo y melancolía) sonó en primer lugar y la siguieron Meridiana y Todo para todos, completando un trío de ases de su disco debut, antes de presentar a su polifacética nueva banda que se repartió a lo largo de la noche guitarras, trompeta, acordeón, percusión o tuba. Buenas noches y Flauta man alternaban al Enric más tranquilo con el más desatado. Vida plena otro ejemplo de las pistas que da de su forma de ver el mundo.

enric-montefusco-teatro-lara-madrid-febrero-2017-2

Reconoció que Uno de nosotros era la que más le tocaba personalmente porque le hace afrontar las cosas para construir a partir de ellas, no dejándolas de lado, con esa solemnidad que hace que el público escuche en un absoluto silencio. Otra muestra de lo maduro y relajado que se encuentra fue la dedicatoria de Lo poco que se a su pareja. Y llegó el momento del primer y emocionante recuerdo a Standstill con la mitiquérrima ¿Por qué me llamas a estas horas? agradeciendo a los presentes Rickys – Falkner y Lavado – el estar en el Teatro Lara para apoyarle. Y cerrar el círculo perfecto tocando de nuevo Adiós.

Los bises llegaron pronto, no se hicieron mucho esperar para salir y confesar que en esta nueva etapa le apetece hacer cosas nuevas, como ir rescatando versiones de grupos que le gustan y tienen cosas que decir, sirviendo simplemente como altavoz (siempre nos ha gustado en Flores en el Ático los grupos que hacen versiones, haciendo de cada concierto algo distinto). Y la elección fue sorprendente. Albert Pla y Todo es mentira, canción que reconoció le hace mucha gracia y que le hubiera gustado escribir. Aunque la llevó a su terreno, se notaba el espíritu del original. El segundo recuerdo a Standstill cerró el concierto propiamente dicho con la maravillosa Adelante Bonaparte.

Las letras del disco han ganado con el paso del tiempo, algo propio de la poesía de la cotidianidad. Me ha recordado este tiempo escuchándolo con tranquilidad, a la gran película de Jim Jarmusch estrenada el año pasado, Paterson y a su protagonista, poeta aficionado. Para que al hablar sobre las cosas corrientes – esas que envuelven nuestro día a día – se consiga emoción y reflexión, sólo es posible yendo a lo verdaderamente importante y despojándolo de lo accesorio. Montefusco lo consigue y nos emociona en cada frase o verso.

enric-montefusco-teatro-lara-madrid-febrero-2017-3

Pero quedaba una sorpresa más. Nos invitaron a seguirles al compás de la tuba hasta el hall del precioso Lara. Allí sonaron Obra maestra y un Todo para todos catárquico con todo el público cantando y dando palmas. Montefusco confesó que la idea original era salir a la calle e ir hasta un bar, pero no habían conseguido convencer a los responsables.

La maravillosa voz de Enric envuelve con un halo de optimismo a una nostalgia superable, nos hace soltar alguna lagrimilla, bailar, sonreír y esperar con ganas más conciertos, representación teatral (ayer confirmó que vendrá a los Teatros del Canal de Madrid con Tata Mala) o nuevo disco. Porque queremos más.

Anuncios

2 comentarios sobre “Crónica del concierto de Enric Montefusco en el Teatro Lara. Madrid, 16 febrero 2017

Los comentarios están cerrados.