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Crítica de ‘En la Espiral’ de Lori Meyers

Echábamos mucho de menos a Lori Meyers

Siguen Lori Meyers intentando hacer la canción pop perfecta y ya tienen más de un intento en su carrera en los que se acercan bastante. Ahora que han alcanzado el equilibrio guitarrero de grupo de rock, con los sintes ochenteros nada les podrá parar. Cuatro años después de Impronta vuelven los Lori y lo hacen bajando las revoluciones (rítmicas no emocionales) de su música. No sabemos las circunstancias personales de Noni, Alejandro y Alfredo en este tiempo, pero si En la espiral es tan personal como parece, no han sido tiempos fáciles. Pesimismo pop que se refleja a lo largo de las letras, a través de palabras y frases como:  normalizar la ansiedad, todo a mi alrededor se derrumba y desmorona, multiplicar depresiones, destrucción, nunca me abandones, mi enfermedad no tiene remedio…

Abren y cierran la espiral con Vértigo I y II en un bucle “sin dirección, sin redención, tiendes a volver”. Dejándonos la despedida casi en el mismo sitio, pero lo suficientemente distinto para ser un punto de partida, un nuevo comienzo. Evolución es un primer esfuerzo por salir de la espiral. No tienen fe en el destino del ser humano pero ¿y si tomas las riendas?, ¿qué puedes hacer tú por tu cuenta sin dejarle a otros las decisiones importantes?. Puede que sólo si se cumple lo que dice Pierdo el control se pueda escapar de la absurda inercia de la vida de hoy en día. La canción más para desmelenarse en directo pide precisamente eso, abandonar la corrección y esa sensación de aguantar con lo que nos echen. Zona de confort tiene una guitarra muy presente en su parte final, algo que se repite en varias canciones. Fragmentos instrumentales, también con sintes, que se están convirtiendo en otra marca de la casa. ¿Es el amor la respuesta, la revolución o tal vez la huida?.

La preciosa Océanos es la balada del disco. Cantada por Alejandro (que por cierto, lo hace cada vez mejor) cuenta lo difícil que es aceptar una ruptura, justo en la mitad del disco y antes del rayo de optimismo de Siempre brilla el sol y Un nuevo horizonte (que llevan un tiempo paseando en directo). Una vía de escape – en esta ocasión hacia otro planeta – y lo hace recordando con sus coros la querencia de los de Loja por los grupos españoles de los 60/70. Qué bonitos coros los de Organizaciones peligrosas, uno de los puntos fuertes de la banda desde sus inicios hace casi 20 años: “Ser libre al fin antes de morir”. No es la primera vez que Noni nos advierte sobre los medios de comunicación y su capacidad para adormecer conciencias: “la tele miente”, comentaba en directo antes de encarar Religión de Cuando el destino nos alcance.

Muchas veces estamos demasiado empeñados en buscar canciones que resulten buenas en directo, de esas que todo el público canta y baila y dejamos de lado otras formas de disfrutar la música. No hay ninguna necesidad de que cada canción haga que la gente en los conciertos corra a las primeras filas, cuando ha pasado el resto del show pasando del tema. Escuchar el disco de arriba a abajo, de abajo a arriba, asimilar sus letras, disfrutar de sus melodías y sentir sintonía con el grupo es algo que se puede hacer enredado En la espiral de los Lori Meyers.

 

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