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Crónica Low Festival 2017 – Viernes 28 julio

Los Corizonas ya hace más de un año que publicaron Nueva dimensión vital, tiempo más que suficiente para que todos nos hayamos adaptado a su paso al castellano y pidamos canciones nuevas (Luces azules, Ep publicado este mismo año nos ha sabido a poco). Han conseguido un equilibrio perfecto entre publicaciones y giras de todos los miembros de este supergrupo formado por Los Coronas, Arizona Baby, El Meister o los propios Corizonas y aunque ya estuvieron en el Low en 2014 – y volvieron en 2015 – tenían que resarcirse, porque entonces tuvieron que parar/acortar su concierto porque al parecer Massive Attack no quería que sonara nada en otros escenarios mientras ellos tocaban. Sonaron Falcon sleeps tonight, Piagi con me (con broma de Fernando Pardo de ser una petición de Vielba, el cantar en italiano antes de pasarse al español),  Run to the river y canciones de su última época (Nueva dimensión vital o Malditos refranes) mientras hacían una confesión que se repitió con más grupos: de pequeños habían veraneado en Benidorm.

De camino para ver a Dorian vimos como Naranja en el escenario pequeño estaban haciendo una versión incendiaria de Ángel Stanich. Les seguiremos la pista. Marc, Belly y compañía andan liados con su vuelta a los escenarios (si es que alguna vez se fueron, porque no paran quietos) y como excusa para los conciertos veraniegos ya han publicado una canción nueva, Hasta que caiga el sol, que sonó después de Más problemas integrada perfectamente en un repertorio con hits como: Paraisos artificiales, A cualquier otra parte (que desde hace tiempo es ya parte importante de la historia del pop en español), La Mañana herida (una de nuestras favoritas) y Tormenta de arena. Congregaron uno de los públicos más numerosos de todo el festival, a pesar que no juegan con tomarse descansos para crear necesidad en su vuelta. No les hace falta, están en los primeros puestos del indie nacional por méritos propios.

L.A. dieron un enorme salto con su disco anterior y ahora que acaban de publicar King of Beasts puede ser su confirmación definitiva. Las canciones nuevas tienen buena pinta, incluso sonando entre Stop the clocks Perfect combination. Y es que a la preciosa voz de Luis Alberto Segura junto con una banda tan en forma y compenetrada, hay pocos que puedan resistirse.

Llegó el momento de la noche con unos Pixies que ya están dejando lejos las acusaciones de haberse reunido sólo por la pasta. A pesar de poder repasar gran parte de sus canciones más conocidas (gracias a que muchas no llegan a los 3 minutos y que no dicen casi ni hola), coquetearon con algunas de las publicadas desde su reunificación (Classic Masher, All I think about now o Snakes), sin que el nivel del concierto decayera. Seguimos echando en falta Gigantic y más – por supuesto – a Kim Deal, aunque tenemos que reconocer que Paz Lenchantin se está ganando su sitio. Hey, Where is my mind?, Here comes your man, Debaser… ¿quién da más?. Estupendo concierto, con buen sonido, de unas leyendas de la música con presente que seguro que siguen sumando adeptos entre un público joven que ni siquiera había nacido cuando ellos empezaron. Decidieron terminar con un bis de una cara B, Into the white. Ellos son así y los queremos como son.

La Casa Azul dieron un concierto magnífico hace unas semanas en el FIB y todos los esperábamos con ganas. Con la misma futurista puesta en escena y un repertorio parecido, volvieron a hacer uno de los conciertos del festival. Guille comentaba, contento con la respuesta del público, que le gustaría que subiéramos con él para que nos viéramos las caras, porque eramos muy guapos. Podría ser peor, Chicle Cosmos, mientras llegaba gente rezagada de otros escenarios, No más Myolastan y según decía el propio Guille “el momento piano bar” del concierto con Como un fan (de su primer disco de 2003 Tan simple como el amor). Ya sólo quedaba bailar y cantar con una de nuestras canciones favoritas, Esta noche sólo cantan para mi y La Revolución sexual, donde la gente que no está demasiado atenta (seguro que muchos sabéis a que gente me refiero) aprovechó para acercarse a primeras filas a bailar/molestar con la canción que conocen. Están en un gran momento y el próximo y esparadísimo nuevo disco puede que le acerque a donde merece. Si hubiera justicia en este mundo La Casa Azul ganarían Eurovisión todos los años.

Tuvimos tentación de irnos a descansar pero !!! (Chk-Chk-Chk) se nos habían escapado muchas veces – por coincidir con otros grupos y por horarios imposibles – y decidimos resistir hasta las 4 y desde luego no pudimos tomar una mejor decisión. Nic Offer y los suyos dieron un concierto como el que contaban todas las crónicas pasadas. Una perfecta comunión de soul, funk y dance, en una fiesta comandada por un perfecto maestro de ceremonias y el complemento en la voz de Shannon Funchess. Offer se paseó mientras bailaba sin parar por el foso y se probaba todo lo que el público le ofrecía (gafas, gorros…). Para esas horas son el grupo adecuado, son capaces de levantar al festivalero más muerto del lugar.

Crónica Low Festival 2017 – Sábado 29 julio

Crónica Low Festival 2017 – Domingo 30 julio

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