Cine·Críticas de Películas

Crítica de ‘Colossal’ de Nacho Vigalondo

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Tus actos tienen consecuencias (aunque no lo sepas)

¿De verdad que todavía hay gente que piensa que todo el cine español es igual? Algo falla cuando no se consigue que la gente tenga otra imagen del cine hecho en nuestro país y está bastante claro que no es el talento de los directores.

Nacho Vigalondo irrumpió en 2004 con la nominación al Oscar de su maravilloso corto 7:35 de  la mañana, pero no fue hasta el estreno de su primer largo, cuatro años después, qué vimos de lo qué era capaz. Los Cronocrímenes es un clásico instantáneo del cine español. Una cinta de ciencia ficción, original, entretenida, con un fantástico montaje y que perdurará en el tiempo como una de las mejores películas españolas de lo que llevamos de siglo. Bueno, pues a pesar de todo, parece que a su director le ha costado levantar los siguientes proyectos. 4 y 3 años para estrenar respectivamente Extraterrestre y Open Windows. Dos películas no tan redondas pero que hubieran merecido muchísima mejor suerte en la taquilla.

Ahora ha dado el salto al cine americano, gracias supongo al apoyo de una estrella de Hollywood (ya lo intentó en la anterior con Elijah Wood de protagonista). Anne Hathaway ha interpretado a Catwoman y ha protagonizado La Boda de Rachel o Los Miserables, así que despertar su interés puede ser básico tanto para conseguir rodar como para la campaña publicitaria. Esperemos que sirva también para que tenga un gran recorrido por salas nacionales e internacionales.

El guión vuelve a partir – como todos sus trabajos – de una idea única, que la hace diferente al resto del muchas veces aburrido cine comercial. Gloria no encuentra el camino en la vida, con problemas con el alcohol y para relacionarse con los demás, decide tras romper con su novio pasar una temporada en su pueblo natal. Allí ve en televisión que un gigantesco monstruo ha aparecido en Seúl. Todo cambia cuando se da cuenta que este peligroso ser reacciona a las situaciones que ella está viviendo. Hathaway hace con Gloria uno de sus mejores trabajos, resultando creíble tanto cuando está más perdida, cuando está más indefensa o cuando decide afrontar la situación con valentía en el desenlace.

Llena de sentido del humor, intriga y ritmo, en su parte final deja entrever la metáfora que vertebra el guión (además de como sobreponerse a los demonios interiores y las consecuencias de cada acción). Cuesta no destriparla demasiado, pero digamos que hablar, no sólo de machismo o maltrato, si no de sometimiento y anulación de la mujer y hacerlo con un “final feliz” es una de las ideas más desprejuiciadas sobre el tema que recuerdo en los últimos años.

De factura impecable esperemos que Colossal no sea el último trabajo de Vigalondo por mucho tiempo y que nos vuelva a sorprender con una nueva película muy pronto.

 

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