Cine·Críticas de Películas

Julieta – Pedro Almodóvar

Julieta

Julieta se encuentra con una amiga de su hija de la que hace años que no sabe nada. Esto le hace recordar sentimientos y emociones, hace tiempo olvidados, y decide alquilar el piso que compartieron, para escribir la historia de ambas desde que conoció a su padre.

Pedro Almodóvar vuelve al melodrama y lo hace rodeado, como siempre, de grandes colaboradores (Alberto IglesiasJean-Claude Larrieu…) y un gran casting. Una gran nómina de secundarios, algunos que repiten como Darío Grandetti o la gran Rossy de Palma (que aporta su carácter y el poco sentido del humor de una película durísima) y también Daniel Grao, Inma Cuesta, Michelle Jenner

Pero la decisión más difícil era con la protagonista. Una misma actriz que cubriera más de 30 años de espacio temporal o la decisión tomada finalmente en este caso. Emma Suárez y Adriana Ugarte co-protagonizan, compartiendo el mismo personaje, aunque al propio Pedro no le convencía al principio (pero no es muy amigo de maquillajes para avejentar a una actriz). El resultado le da a la película un plus, al dar la sensación que el sufrimiento y la culpa hace transformar a una persona hasta parecer otra.

El manchego es uno de los cineastas con más talento visual del cine actual y una vez más lo vuelve a demostrar. En esta ocasión con un empleo de la elipsis magistral (la escena en las que se intercambian las dos Julietas es memorable) y un montaje preciso.

No por decirlo siempre, dejan de ser menos cierto todas las cosas maravillosas que se han dicho de él. Pero en esta ocasión Pedro ha intentado dar un giro a su cine y en alguna entrevista ha confirmado que pretende mantenerlo en el futuro. Un texto menos provocador en lo “almodovariano” (valga aquí lo injusto muchas veces del término) y menos barroco.

El guión basado en varios relatos de Alice Munro, le sirve a Almodóvar para volver a hablar de las emociones que nos mueven a todos y lo hace al mismo tiempo que de sí mismo (desnudándose con una honestidad poco habitual).

La película  tiene una gran dureza en su tratamiento de la soledad y la depresión, pero si hay algo que duele en el alma, es la relación madre/hija. Hasta dónde una relación familiar se debe mantener aún a costa de la libertad individual y el sufrimiento. Qué puede hacer separar una hija de su madre. Cómo la culpa y el perdón pueden gobernar nuestras vidas.

Anuncios