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Crítica de ‘La Mejor Defensa’ de Carlos Cros

 

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El último romántico

El tercer disco de Carlos Cros (afortunadamente no hemos tenido que esperar tanto como entre sus dos anteriores trabajos) arranca con el tema que le da título, La mejor defensa. Más de 6 minutos de canción (no es la única de larga duración, hasta 4 superan los 5 minutos) en la que busca la forma de afrontar el día a día. Algo que se trata a lo largo del disco en varias ocasiones (Todos los perros tienen su día de gloria o Sigo en las nubes son ejemplos de ello). El final de la canción sirve para disfrutar de uno de los puntos fuertes de La mejor defensa: unos arreglos preciosos que hacen recordar a Wilco y no es el único tema en el que se nos aparecen los de Jeff Tweedy.

Cros se presenta menos enamoradizo y fiestero que en Nadie se resiste al amor de 2014 y Escucha los latidos de 2007. Supongo que el tiempo pasa para todos, más si para sobrevivir en el mundo de la música hay que aprender A golpes, aunque Carlos se rebela contra ello. Nuestro canalla favorito no podía defraudarnos y ahí está invitándonos a bailar para espantar fantasmas (como en el single de adelanto Cuando tú bailas) o no resignándose a olvidar un amor imposible como en Pretendes. Aunque en esta se trate de olvidar a un reciente amor es de las más festivas, una especialidad de Carlos, la canción de “borrachera” por esas palmas, coros y jaleo que la acompaña. Pero ¿por qué aceptar consejos de todo el mundo? y ¿por qué olvidar el amor?.

Ese ambiente también está perfectamente capturado en Vencidos, una de las canciones que no habla principalmente de amor y toca temas sociales, brindando por un mundo mejor y la revolución. O en Con eso me basta donde demuestra su desesperanza en el destino del mundo planteando una única solución: EL AMOR como antídoto a todos los problemas. Es un disco donde hay más nostalgia (¿Hay algo que provoque más melancolía que quedarse solo como en Verano en la ciudad?) y medios tiempos o incluso baladas como en Graceland (que cuenta con unos preciosos vientos) o Lento. Y es que La mejor defensa es un disco compuesto a la contra (un buen ejemplo son los casi 7 minutos de Si algo sale mal), con el que renacer de un desamor, imponerse a la abrumadora monotonía y volverlo a intentar, conseguir los sueños… y con el que es fácil que muchos nos identifiquemos porque quién no es un desastre (Soy un desastre).

Biutiful es la última canción de un disco que termina con un toque de optimismo y esperanza además de un guiño a su banda anterior Selenitas, brindando por Los años que nunca volverán. Está claro que Carlos Cros lo ha dado todo con este trabajo, merece mejor suerte de la que ha tenido hasta ahora y puede que este sea su momento. Seguro que desde los escenarios, donde se desenvuelve tan bien, hará que las canciones de este disco ganen fans allá por donde pase y ojala que la gira sea larga y recorra España entera. Alguien tiene que defender el amor.

 

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