Discos y Libros·Música

La Chica del Grupo – Kim Gordon

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Autobiografía de Kim Gordon, miembro de uno de los grupos más influyentes de los 90, desde un punto de vista alejado de lo que suelen ser los libros sobre estrellas del rock y más, si son ellos mismos los que cuentan su historia.

No es desde luego un canto a la leyenda de la vida del músico de sexo, drogas y Rock & Roll y si una visión muy personal y femenina de como sobrevivir en ese mundo, personalmente, como banda y como familia.

El libro comienza por el final. Una nota de prensa que se hacia pública justo antes de comenzar una última y dolorosa gira por Sudamérica y que comunicaba el fin de Sonic Youth. Para continuar con su infancia en una familia de clase media en Los Ángeles. Sus padres se trasladan porque el padre comienza a trabajar en UCLA y la relación con su hermano, enfermo de esquizofrenia paranoide que la convirtió en quien finalmente fue, una especie de opuesto a su arrolladora personalidad.

Su formación en una escuela laboratorio de la universidad fomentó su sensibilidad hacia el arte que más tarde desarrollaría en diversas facetas (musical, moda y artes plásticas).

Reserva una parte importante a escribir sobre la relación con su marido durante 27 años y compañero fundador del grupo, Thurston Moore. Desde un punto de vista alejado de la autocompasión cuenta como se sintió traicionada por su pareja, mientras observaba como el que muchos consideraban un matrimonio modelo se iba desmoronando. Habla de Moore con aparente nostalgia sin querer cargar las tintas pero resulta demoledora porque sabe lo que le hace más daño. Le define como una persona en exceso estudiada y poco natural, alejada de la sensación que suele provocar en la gente que le conoce.

Danny Elfman, Henri Rollins, Neil Young, Michael Gira (Swansy por supuesto Kurt Cobain al que reserva algo más de tres capítulos son personalidades con las que Kim se relaciona. A todo fan de Nirvana le gustará comprobar el cariño que se desprende de sus palabras hacia Cobain.

Se reserva un espacio para los proyectos paralelos en los que se implica como Free Kitten o Body/Head, su opinión sobre el feminismo y lo odioso de que te pregunten siempre qué se siente al ser madre y rockera.

Su intensa relación con Nueva York desde la fascinación al desencanto (con su vivencia del 11 de Septiembre), sus primeras relaciones y amistades pero sobre todo los recuerdos del grupo a través de la subjetividad de las canciones y momentos favoritos (Death Valley 69, Tunic, Sister…) para La Chica del Grupo.

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