Cine·Críticas de Películas

Room – Lenny Abrahamson

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Una mujer y su hijo de 5 años viven secuestrados desde hace 7 en un cuchitril del que hacen su mundo para sobrevivir. El niño no conoce otra cosa y tiene una vida “normal” gracias al esfuerzo y la imaginación de su madre. A ella lo único que le hace mantener la cordura es el bienestar de su hijo.

La primera parte de la película resulta magnética, todo es angustioso, imaginativo y enfermizo y parece que no hay solución posible. De hecho uno de los aciertos de la película es el tono conseguido gracias al punto de vista del niño (que es quien nos cuenta la historia) y hace que puedas aguantar  un guión sobre abusos sexuales y cautiverio continuado sin apartar la mirada. El empeño de la madre para convencer a su hijo, que su mundo es “el único”, es creíble gracias a la grandísima interpretación de Brie Larson. Mejor actriz en los Globos de oro, además de ganadora del Bafta, el premio del sindicato de actores y de los críticos de Chicago, es favorita en los Oscar donde Room opta además a otros 3 premios incluyendo mejor película.

Sólo tres personajes y cuatro paredes llenan esa primera parte y no hace falta nada más.

Pero hay un momento que el guión da un giro absoluto y parte el metraje en dos, mucho antes de lo esperado, de un posible desenlace. Pero no es el problema el radical cambio de tono, que está tratado con igual talento que la primera hora, sino una resolución un poco acelerada que rechina en cuanto a credibilidad (intenta abarcar demasiado tiempo). Los conflictos planteados (sobre todo la adaptación al mundo real) no parecían resolubles hasta tal punto en tan poco tiempo.

Resulta una lástima porque la sutileza con algunos detalles de puesta en escena prometían una de las pelis del año.

Las dos mitades generan parecidas sensaciones al espectador desde puntos de partida muy distintos, terror, angustia incluso una incertidumbre cercana al thiller.

También los secundarios y la relación con el dúo protagonista están tratados con pequeños detalles y delicadeza. Los padres y su imposibilidad de aceptar que su pequeña ya no está, sus problemas matrimoniales y la relación con un nieto fruto a partes iguales del amor y el odio son apuntados por Lenny Abrahamson y su guionista Emma Donoghue, autora también de la novela de la que parte la historia.

Es mejor cuando plantea preguntas y cuando se muestra cercana a la fantasía que cuando intentar dar respuestas, aún así es digna de aparecer en las listas de lo mejor del año y ser una acaparadora de premios de cine independiente.

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